Demencia Y Delirium: Cómo Diferenciar Y Tratar Estas Enfermedades Cognitivas

A la hora de hablar sobre enfermedades cognitivas, no hay dos mentes iguales. Por ello, es importante conocer cada una de estas dolencias cerebrales para poder tratarlas de forma adecuada. Seguidamente hablaremos de la demencia y el delirio: ¿qué son estas afecciones?, ¿cuáles son sus principales características? ¿Cuáles son sus causas? ¿Cómo se distinguen una de la otra? Y lo más importante: ¿cómo se trata cada una? Para que conozcamos la respuesta a todas estas preguntas, te invitamos a leer el siguiente artículo.

En primer lugar, vamos a abordar el tema de la demencia. Esta enfermedad consiste en una disminución significativa de la capacidad cognitiva, afectando las funciones intelectuales como la memoria, el lenguaje o la atención. Entre los principales síntomas están la pérdida de memoria a largo plazo, la dificultad para realizar tareas diarias, problemas para comprender conceptos abstractos, así como cambios en el comportamiento y el carácter.

El delirium, por su parte, es un estado mental transitorio y agudo, caracterizado por una disminución de la capacidad de pensar, concentración, memoria a corto plazo y juicio. Por lo general, presenta alteraciones en el estado de alerta y vigilia, y una tendencia a la confusión. Algunos de los síntomas más comunes son la disminución del nivel de consciencia, la desorientación temporal y espacial, alucinaciones, problemas de lenguaje o el trastorno del sueño.

Aunque ambas enfermedades comparten algunos de los mismos síntomas, hay ciertas diferencias entre ellas que ayudan a distinguirlas. La principales es que, mientras la demencia es crónica y progresiva, el delirio es reversible. Esto significa que, en el caso del delirio, una vez detectada la causa subyacente se puede solucionar; por el contrario, la demencia no tiene una cura específica.

En cuanto a las causas, ambas enfermedades pueden derivar de diferentes motivos, como factores genéticos, el envejecimiento, enfermedades metabólicas, traumatismos craneales, ingesta excesiva de alcohol y drogas, entre muchos otros.

Por último, el tratamiento de estas enfermedades también varía. En el caso de la demencia, se maneja la medicación farmacológica y no farmacológica, así como terapias de rehabilitación cognitiva para tratar los síntomas. Por otra parte, el delirium requiere una mejor comprensión de la causa raíz, lo cual se logra mediante análisis diagnósticos, como resonancia magnética o tomografías.

De esta forma podemos ver que la demencia y el delirio son enfermedades cognitivas con diversos factores en común, sin embargo, hay ciertas diferencias que nos ayudan a distinguirlas y tratarlas de forma apropiada. En el siguiente artículo, nos centraremos en profundizar en los aspectos mencionados con anterioridad.

Lee Tambien:Depresión Postquirúrgica: ¿En Qué Consiste Y Cómo Tratarla?
Índice de Contenido
  1. Demencia vs Delirium. Diferencias
  2. Diagnóstico Diferencial. Delirium vs Demencia vs Pseudodemencia
  3. ¿Qué es la demencia y cómo se manifiesta?
  4. ¿Cuáles son los principales síntomas del delirium?
  5. ¿Cómo se diagnostica la demencia?
  6. ¿Qué tratamientos son los más efectivos para el delirium?
  7. ¿Existen formas de prevenir la demencia?
  8. ¿Qué apoyo psicológico ofrecen las instituciones para pacientes con enfermedades cognitivas?

Demencia vs Delirium. Diferencias

Diagnóstico Diferencial. Delirium vs Demencia vs Pseudodemencia

¿Qué es la demencia y cómo se manifiesta?

¿Qué es la demencia y cómo se manifiesta?

La demencia es un trastorno cognitivo avanzado que afecta gravemente el funcionamiento en el día a día de la persona. Se produce por la pérdida de la memoria, el deterioro cognitivo, la alteración del lenguaje y problemas sobre la percepción. Los síntomas y el nivel de demencia se manifiestan en cada persona de forma distinta.

Los principales síntomas de la demencia incluyen:

  • Dificultad para realizar tareas o acciones complejas.
  • Perdida en la memoria reciente.
  • Problemas para comunicarse.
  • Bajo nivel de actividad.
  • Cambios en el comportamiento.
  • Confusión en el tiempo y en el espacio.
  • Pérdida repentina de habilidades básicas para desempeñar un trabajo.

Debido al avance de la enfermedad, los síntomas empeoran con el tiempo. Esto se debe a que el cerebro pierde cada vez más conectividad entre sus neuronas, lo que afecta la capacidad de razonar, aprender, recordar, tomar decisiones, planificar y comunicarse con los demás. Esta dependencia incrementada respecto al cuidado es una de las manifestaciones más notorias que presenta una persona con demencia.

¿Cuáles son los principales síntomas del delirium?

Los principales síntomas del delirium pueden ser agrupados en tres categorías generales: alteraciones de la consciencia, alteraciones del pensamiento y alteraciones del comportamiento. Dichos síntomas pueden incluir:

1. Alteraciones de la consciencia: estado de confusión, disminución de la vigilia, falta de atención y alteración del sueño-vigilia.

2. Alteraciones del pensamiento: desorientación, discurso desorganizado, delirios, alucinaciones, ensimismamiento y dificultad para formar conceptos o para recordar.

Lee Tambien:Detox Digital: Desconecta Para Conectar Contigo Mismo Y Tu Entorno

3. Alteraciones del comportamiento: agitación, apatía, irritabilidad, labilidad emocional, déficits en el lenguaje, trastornos del comportamiento alimentario, rechazo de cuidados y actitudes inapropiadas.

¿Cómo se diagnostica la demencia?

La demencia es un trastorno neurodegenerativo que, en la mayoría de los casos, se diagnostica a través de una evaluación clínica minuciosa por parte del profesional. Existen varias pruebas estandarizadas que permiten medir el nivel cognitivo de una persona; algunas de estas evaluaciones se utilizan para descartar patologías médicas o psiquiátricas que puedan afectar el funcionamiento cognitivo y ajustar el diagnóstico preciso. Durante el proceso de evaluación los profesionales determinarán si el comportamiento presentado por la persona en cuestión se encuentra sustancialmente por debajo del nivel esperado para su edad y nivel educativo.

Los profesionales también tomarán en cuenta otros factores para determinar si se trata o no de una demencia, como:

  • Historia clínica: los profesionales evaluarán el historial clínico de la persona, para ver si existen antecedentes de una patología asociada a la demencia.
  • Exámenes físicos: los profesionales evaluarán los resultados de los exámenes físicos para descartar alguna patología asociada a la demencia.
  • Pruebas de laboratorio: los profesionales realizarán análisis de sangre, orina y líquido cefalorraquídeo u otros para descartar alguna patología asociada a la demencia.
  • Pruebas cognitivas: los profesionales realizarán diversas pruebas cognitivas como el mini-mental, figura-fondo, pruebas de memoria, etc., para identificar los rasgos característicos de la demencia.
  • Investigación de los síntomas conductuales: los profesionales investigarán si hay cambios en el comportamiento, durante el proceso de evaluación.
  • Imágenes de resonancia magnética: también se utilizan para examinar la estructura cerebral y descartar otras patologías asociadas a la demencia.

La información recopilada durante el proceso de evaluación será utilizada para confirmar o descartar el diagnóstico de demencia. Si se sospecha que la persona en cuestión padece de demencia, los profesionales le recomendarán el tratamiento adecuado para controlar los síntomas y retrasar su progresión.

¿Qué tratamientos son los más efectivos para el delirium?

El delirium es una afección compleja que se caracteriza por un cambio en el nivel de consciencia, presentando síntomas como desorientación temporal, confusión mental, disminución de la memoria a corto plazo, alucinaciones, trastornos del habla y del lenguaje, entre otros. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cerca del 20% de los pacientes hospitalizados sufren delirium a lo largo de la hospitalización.

Actualmente, existen diversos tratamientos para abordar el delirium. Los más efectivos son aquellos que se encuentran basados en la interacción farmacológica y non farmacológica. Estos tratamientos no son completamente curativos, pero sí contribuyen a mejorar la calidad de vida y disminuir los síntomas asociados con esta afección.

Los tratamientos más utilizados para el delirium son:

Lee Tambien:El Diencéfalo: Descubre La Estructura, Funciones Y Curiosidades De Esta Parte Del Cerebro
  • Tratamiento farmacológico: Se basa en el uso de medicamentos como antipsicóticos, inhibidores de la monoaminooxidasa, benzodiazepinas, entre otros. Estos medicamentos relajan el sistema nervioso y ayudan a mejorar el funcionamiento cognitivo.
  • Terapia conductual: Esta terapia consiste en establecer y mantener comportamientos adecuados, además de reducir los comportamientos indeseables asociados con el delirium.
  • Intervención ambiental: Esta intervención implica el uso de estrategias sencillas para crear un ambiente relajado y tranquilo, tales como reducir estímulos visuales y auditivos, así como evitar la manipulación excesiva por parte del personal de salud.
  • Intervención nutricional: El objetivo de esta intervención es garantizar el aporte de nutrientes necesarios para prevenir el deterioro cognitivo.
  • Prevención de complicaciones: El manejo adecuado de las enfermedades asociadas, el descanso y la hidratación adecuada ayudan a prevenir complicaciones en el tratamiento del delirium.

Los tratamientos antes mencionados pueden ser usados por separado o combinados según las necesidades individuales y los recursos disponibles. Es importante recalcar que estos tratamientos deben ser realizados bajo la supervisión de un profesional de la salud para obtener los mejores resultados.

¿Existen formas de prevenir la demencia?

La demencia es una enfermedad crónica que consiste en una pérdida progresiva de la memoria y de la capacidad del individuo para realizar tareas sencillas. Esto implica la dificultad para recordar el presente, recordar el pasado y para la toma de decisiones. Algunas formas de prevenir esta enfermedad son:

1. Realizar actividades cognitivas para estimular la memoria, como aprender un nuevo idioma, leer libros, realizar puzzles, jugar ajedrez, entre otras.

2. Llevar una alimentación saludable rica en nutrientes y baja en grasas saturadas, azúcares simples y sal. Una dieta equilibrada ayuda a mejorar el flujo sanguíneo en el cerebro.

3. Práctica la actividad física regularmente, esto mantendrá el corazón, los músculos y el cerebro activo, además de ayudarte a mantener un peso saludable.

4. Mantén tu mente activa, sé creativo y enfócate en tareas y actividades intelectuales y estimulantes, como escribir, pintar o hacer manualidades.

5. Tener un buen descanso, descansar lo suficiente es necesario para mantener un buen equilibrio mental. Además, es importante dormir en un lugar cómodo, silencioso y sin luces artificiales durante la noche.

Lee Tambien:Hormonas Vs Neurotransmisores: Conoce Las Diferencias Entre Estos Mensajeros Químicos Del Cuerpo

6. Reducir el consumo de alcohol y drogas, el consumo excesivo de sustancias nocivas puede dañar el cerebro y elevar el riesgo de desarrollar demencia.

7. Mantenerse socialmente activo, mantener relaciones amistosas y sociales saludables nos ayudará a cuidar nuestra salud mental y reducir el riesgo de desarrollar demencia.

¿Qué apoyo psicológico ofrecen las instituciones para pacientes con enfermedades cognitivas?

Muchas instituciones ofrecen apoyo psicológico a los pacientes con enfermedades cognitivas, desde asesoramiento hasta intervención terapéutica. Tanto hospitales como centros de salud mental se esfuerzan por comprender las difíciles y complejas necesidades de estos pacientes para brindarles el mejor cuidado de salud mental.

Primero, los profesionales de salud mental pueden proporcionar orientación sobre límites, los cuales pueden ser difíciles de establecer cuando alguien lidia con una enfermedad cognitiva. Esta orientación está diseñada para ayudar a los pacientes a comprender qué forma de conducta es apropiada y qué no lo es.

Además, la mayoría de los centros de salud mental ofrecen asesoramiento para familiares y amigos. El apoyo social es un elemento importante para los pacientes con enfermedades cognitivas, ya que suelen sentirse aislados por la complejidad de sus necesidades, por lo que recibir guía para desarrollar relaciones satisfactorias es fundamental.

Por otra parte, los profesionales de salud mental también pueden proveer intervención conductual para los pacientes con enfermedades cognitivas. Esto incluye técnicas como modificación de comportamiento, entrenamiento cognitivo, exposición gradual e incluso terapia a cargo de un psicólogo. Estas técnicas pueden ayudar a los pacientes a manejar sus síntomas, a controlar sus emociones y a desarrollar herramientas y habilidades para mejorar su funcionamiento diario.

También hay programas disponibles para los pacientes con enfermedades cognitivas que van más allá de la asistencia de salud mental. Por ejemplo, los pacientes pueden inscribirse en programas externos que ofrecen asistencia financiera, trabajo voluntario y otras oportunidades para mantenerse activos en la comunidad. Esto los ayuda a alcanzar la independencia, prevenir el aislamiento y mantenerse en contacto con amigos y parientes.

Lee Tambien:Dislalia: Características, Tipos Y Tratamiento Del Trastorno Del Habla

La atención de salud mental es un elemento clave para todos los pacientes con enfermedades cognitivas. Es importante buscar ayuda de un profesional para encontrar el mejor enfoque para garantizar el bienestar del paciente. Las instituciones pueden proporcionar gran cantidad de apoyo, desde asesoramiento hasta intervención terapéutica, para ayudarlos a enfrentar el reto de vivir con una enfermedad cognitiva.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Demencia Y Delirium: Cómo Diferenciar Y Tratar Estas Enfermedades Cognitivas puedes visitar la categoría Salud Y Bienestar.

¡Más Contenido!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Subir